1º Aparición de San Miguel a Constantino el Grande
- rccrecreo

- 25 ago 2022
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En los tiempos en que Constantino se preparaba para aquella gran guerra contra Maxentius, el Arcángel San Miguel, deseando conseguir la paz para la Iglesia, acompañado por muchos ángeles, se apareció a Constantino para ayudarle. Y, para asegurarle mejor la victoria, le mostró en el cielo una luminosísima Cruz en pleno mediodía, contornada con la siguiente frase: “Con esta señal, vencerás” (In hoc signum vinces)
Y mientras el Emperador meditaba sobre tales cosas, la siguiente noche el Santo Arcángel, bajo las apariencias de Jesucristo, del cual era ministro, en sueños se le apareció, y le pidió hacer una bandera, o sea, aquel estandarte en forma de Cruz, donde mandó colocar el nombre de Cristo y así se encaminó a la batalla, y consiguió la famosa victoria, recordada en todos los tiempos; por este hecho, el estandarte fue puesto como trofeo en el centro de Roma. En los tiempos en que Constantino se preparaba para aquella gran guerra contra Maxentius, el Arcángel San Miguel, deseando conseguir la paz para la Iglesia, acompañado por muchos ángeles, se apareció a Constantino para ayudarle. Y, para asegurarle mejor la victoria, le mostró en el cielo una luminosísima Cruz en pleno mediodía, contornada con la siguiente frase: “Con esta señal, vencerás” (In hoc signum vinces)
Y mientras el Emperador meditaba sobre tales cosas, la siguiente noche el Santo Arcángel, bajo las apariencias de Jesucristo, del cual era ministro, en sueños se le apareció, y le pidió hacer una bandera, o sea, aquel estandarte en forma de Cruz, donde mandó colocar el nombre de Cristo y así se encaminó a la batalla, y consiguió la famosa victoria, recordada en todos los tiempos; por este hecho, el estandarte fue puesto como trofeo en el centro de Roma.

Todo eso fue relatado por la alabanza que le hizo Nazario, el Orador, aunque pagano, y con la autoridad y testimonio de todas las Galias, donde eso ocurrió. Y Eusebio (1) escribe haber oído del propio Constantino que, precediendo el estandarte de la Cruz a su Ejército, los enemigos terriblemente espantados se colocaban en fuga y se rendían. Y Zonara (2), que también narra sobre Constantino, que ve en las guerras contra Maxentius y Licinio un caballero armado, que llevaba delante de su ejército la sagrada señal de la Cruz, y en Adrianópolis con él también otros dos jóvenes, que abatían a las líneas enemigas.

¡Confiemos en la protección de San Miguel Arcángel. Él, que tanto ayudó a Constantino sin ser invocado, ¡¿qué socorro no dará a quien le honra y le suplica?!



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