COMPLEMENTO ORACIONAL - DIA #11
- rccrecreo

- 27 ago 2021
- 3 Min. de lectura
Salmo 20 – Dios realiza lo que nuestro corazón desea
El Señor te haga triunfar en el momento del peligro,
que el nombre del Dios de Jacob sea tu baluarte.
Que él te auxilie desde su Santuario
y te proteja desde Sión;
que se acuerde de todas tus ofrendas
y se encuentre aceptables tus holocaustos.
Que satisfaga todos tus deseos
y cumpla todos sus proyectos,
para que aclamemos tu victoria
y alcemos los estandartes en nombre de nuestro Dios.
¡Que el Señor te conceda todo lo que pides!
Ahora sé que el Señor ha dado la victoria a su Ungido,
lo ha hecho triunfar desde su santo cielo
con las proezas de su mano salvadora.
Unos se fían de sus carros y otros de sus caballos,
pero nuestra fuerza está en el nombre de nuestro Dios.
Ellos tropezaron y cayeron,
mientras nosotros nos mantuvimos erguidos y confiados.
¡Señor, concede la victoria al rey,
escúchanos cuando te invocamos!
Antífona
Oh glorioso San Miguel Arcángel, príncipe de la milicia celestial, sé nuestra defensa en la lucha que libramos contra los poderes del mundo. Acude en auxilio de las personas, creadas por Dios a su imagen y semejanza, y redimidas a un gran precio de la tiranía del enemigo.
Amén.

La Palabra de Dios (Génesis 1, 24-26.31)
Dios dijo: «Que la tierra produzca toda clase de seres vivientes: ganado, reptiles y animales salvajes de toda especie». Y así sucedió.
Dios hizo las diversas clases de animales del campo, las diversas clases de ganado y todos los reptiles de la tierra, cualquiera sea su especie. Y Dios vio que esto era bueno.
Dios dijo: «Hagamos al hombre a nuestra imagen, según nuestra semejanza; y que le estén sometidos los peces del mar y las aves del cielo, el ganado, las fieras de la tierra, y todos los animales que se arrastran por el suelo».
Dios miró todo lo que había hecho, y vio que era muy bueno. Así hubo una tarde y una mañana: este fue el sexto día.
Meditación
No te jactes de riquezas, si las tienes, ni de tus amigos, por poderosos que sean; sino en Dios que todo lo da y, sobre todo, desea darse a sí mismo.
No te envanezcas del tamaño y la belleza del cuerpo, porque la menor enfermedad lo deforma y lo corrompe. No te envanezcas de tu habilidad y talento para no desagradar a Dios, de quien procede todo lo que, naturalmente, tienes.
No te juzgues mejor que los demás, para que a los ojos de Dios, que sabe lo que hay en el hombre, no seas tenido peor.
No se complazcas en tus obras, porque los juicios de los hombres son muy diferentes de los juicios de Dios, a quien muchas veces le desagrada lo que a los hombres alegra.
Si en ti hay algo bueno, considera que los demás tienen lo mejor, para que permanezcas en la humildad. No existe nada de malo en ponerse por debajo de los demás; muchos, sin embargo, si prefieren a sí mismos.
Los humildes disfrutan de una paz continua; en el corazón de los soberbios, sin embargo, frecuentemente reinan la envidia y el odio.
Letanías de San Miguel Arcángel
Señor, ten piedad de nosotros.
Cristo, ten piedad de nosotros.
Señor, ten piedad de nosotros.
Cristo, óyenos.
Cristo, escúchanos.
Dios Padre celestial, ten misericordia de nosotros.
Dios Hijo, Redentor del mundo,
Dios, Espíritu Santo,
Trinidad Santa, un solo Dios,
Santa María, Reina de los Ángeles, ruega por nosotros.
San Miguel, ruega por nosotros.
San Miguel, lleno de la gracia de Dios,
San Miguel, perfecto adorador del Verbo Divino,
San Miguel, coronado de honor y gloria,
San Miguel, poderoso Príncipe de los ejércitos del Señor,
San Miguel, portaestandarte de la Santísima Trinidad,
San Miguel, guardián del paraíso,
San Miguel, guía y consolador del pueblo israelita,
San Miguel, esplendor y vigor de la Iglesia militante,
San Miguel, honor y alegría de Iglesia triunfante,
San Miguel, luz de los Ángeles,
San Miguel, baluarte de los ortodoxos,
San Miguel, fuerza de los que combaten bajo el estandarte de la Cruz,
San Miguel, luz y confianza de las almas en el último momento de la vida,
San Miguel, socorro certero,
San Miguel, nuestro auxilio en todas las adversidades,
San Miguel, heraldo de la sentencia eterna,
San Miguel, consolador de las almas que están en el Purgatorio,
San Miguel, a quien el señor encomendó recibir las almas después de la muerte,
San Miguel, nuestro Príncipe,
San Miguel, nuestro Abogado,
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo. Perdónanos Señor.
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo. Escúchanos Señor.
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo. Ten misericordia de
nosotros.
Ruega por nosotros, glorioso San Miguel, Príncipe de la Iglesia de Jesucristo, para que seamos dignos de sus promesas.
ORACIÓN
Señor Jesús, santifícanos con una bendición siempre nueva,
y concédenos por la intersección de San Miguel,
aquella sabiduría que nos enseña a juntar las riquezas del cielo
y cambiar los bienes temporales por los de la eternidad.
Tú, que vives y reinas por todos los siglos de los siglos.
Amén
COMUNIDAD CARISMÁTICA PIEDRAS VIVAS
2021



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