top of page

La docilidad de un varón de Dios

Si San José es modelo para toda la Iglesia, también es modelo para cada una de nuestras familias. Cada padre, cada madre de familia debe mirar siempre a San José y tener en él un referente. Él es un hombre de profunda fe en Dios, una fe de confianza y abandono, una fe de entrega, de dejarse guiar y conducir por Dios.


San José, recordando aquel José de Egipto, también es un hombre de sueños. Tenía el sueño de construir y edificar una familia, el sueño de ser un buen padre, el sueño de cuidar a María, pero convierte sus sueños en el sueño de Dios.


El sueño de Dios se hace realidad en José, porque es a través de los sueños que Dios interviene en su vida y habla a su corazón. Cuando José no entendía lo que le estaba pasando a María, no era por desconfianza de ella, sino porque aún no era capaz de penetrar en los misterios más profundos de Dios.


José es guardián y modelo de la Iglesia, es aquel que la protege, intercede y aboga por ella.

Es Dios quien interviene en sus sueños y le muestra: “José, no debes tener miedo, porque lo que se realiza en María es obra del Espíritu Santo”. José recibe a María en su casa para amarla y cuidar de ella.


El que recibe a María es el que también quiere recibirnos a cada uno de nosotros para custodiarnos, protegernos, defendernos y desviarnos del camino del mal. Y cuando nace Jesús, Herodes quiere perseguir y matar a ese niño, y, de nuevo, Dios interviene en los sueños de José, que huye y se deja conducir por Dios para evitar el mal.


¡Cuántos males están intentando jugar con nuestros hogares y familias, cuántos males están tratando de afligirnos todos los días! Recurramos a la protección de San José, para que nos enseñe, en primer lugar, a ser justos, santos y personas de profunda fe en Dios, y que nos enseñe el camino del abandono y la confianza en Dios.


Que José nos enseñe a abandonar los sueños humanos, para que los sueños de Dios también se hagan realidad en nuestras vidas. Que José nos enseñe a escuchar la voz de Dios, que nos habla a través de los sueños, los ángeles y por su presencia a los que se vuelven dóciles a él.


José, enséñanos la docilidad a Dios en todas las situaciones de la vida.


San José, ruega por nosotros.


¡Dios te bendiga!

p. Roger Araujo

Adaptación del original en portugués

 
 
 

Comentarios


© 2021 by Comunidad Piedras Vivas. Proudly created with Wix.com

  • Twitter Classic
  • c-facebook
bottom of page