ORACIÓN DE COMBATE ESPIRITUAL
- rccrecreo

- 21 oct 2021
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Padre Celestial, te alabo. Te agradezco por haber enviado a Tu Hijo Jesús, que venció el pecado y la muerte, por mi salvación. Te agradezco por haber enviado Tu Espíritu Santo que me fortalece, me guía y me conduce a la plenitud de la vida.

Señor Jesús, me coloco a los pies de Tu cruz y pido que me laves con Tu Preciosa Sangre, Sangre que fluye de Tu sacratísimo corazón y de Tus llagas. Lávame, Jesús, en el Agua Viva que fluye de Tu corazón traspasado por la lanza. Pido ser envuelto, Señor Jesús, con Tu sagrada luz. Padre celestial, deja que el agua purificadora que brota en la cruz para la redención del mundo fluya a través de las diversas generaciones por líneas materna y paterna, para que mi linaje familiar sea purificado del mal y del pecado. Vengo delante de Ti, Padre, a pedir perdón no sólo por mi sino también por mis parientes, por mis ancestros, por cualquier invocación maligna hecha a poderes que se oponen a Ti y no honran a Tu Hijo Jesús. En el sagrado nombre de Jesús, en este momento reinvindico todo y cualquier territorio que haya sido entregado a Satanás y lo coloco debajo del señorío de Jesucristo, Tu Hijo, Nuestro Señor. Por el poder de Tu Espíritu Santo, revélame, Padre, todas las personas a quien necesito perdonar y todos mis pecados no confesados. Revélame los aspectos de mi vida que no Te agradan; las actitudes que permitieron la entrada de Satanás en mi día a día. Te entrego toda falta de perdón; Te entrego mis pecados y todos los medios que Satanás usó para entrar en mi vida. Señor Jesús, amarro a Tus pies todo mal espíritu del aire, de la tierra, de los infiernos y de la región de los muertos, así como todos los enviados desde el mundo satánico. Clamo la preciosa Sangre de Jesús sobre todas esas situaciones y sobre cualquier espíritu que quiera vengarse de mi. Sello con Tu Santo Nombre y con Tu preciosa Sangre mi persona, mis parientes y familiares, mi casa, la Iglesia, mi auto, y todos mis bienes como propiedad Tuya, siendo yo apenas un administrador de ellos. Quiebro ahora y deshago todas las maldiciones, los hechizos, los encantamientos, los embustes, las armadillas y artimañas, las mentiras, los obstáculos, las decepciones, los desvíos, las influencias espirituales malignas, las plagas, la ansiedad, el yugo hereditario, -conocido o desconocido-, todo desequilibrio mental y psicológico, toda depresión y cualquier dolencia que venga por sangre o genética, así como mis pecados y errores. En nombre de Jesús rompo la transmisión de todo y cualquier voto o trabajo satánico, pacto o ligación de espíritus y de alma. En nombre de Jesús y por Su poder, quiebro y deshago toda y cualquier ligazón con astrólogos, hechiceros, encantadores, videntes, mapas astrales, hierbas espiritistas, lectura de manos, cristales, curanderos, bendecidores, tarotistas, cartomantes, médiuns, Coucher de la Nueva Era, del ocultismo, guías espirituales, brujas vudúes, kardecistas, candomble y umbandistas. En el nombre de Jesús, deshago todos los efectos de participaciones en sesiones de espiritismo, adivinaciones y evocaciones de muertos para recibir mensajes; todo lo que fue hecho o ingerido en esos lugares, por medio de comidas, bebidas, baños de descargo, ofrendas, reiki y yoga; todo lo que fue realizado sobre nombres, fotografías y objetos personales; todo lo que fue hecho en cruce de caminos, valles, montañas, selvas, aguas y cementerios. Espíritu Santo, revélame por medio de la palabra de ciencia los espíritus negativos que, de alguna manera, se prendieron a mi persona, tales como: rabia, arrogancia, amargura, violencia, brutalidad, confusión, crueldad, decepción, envidia, miedo, odio, inseguridad, celos, orgullo, resentimiento o pánico. En nombre de Jesús reprendo cada uno de esos espíritus, ordenándoles que vayan directamente a Jesús, sin manifestarse o hacer daño a mi u otra persona, de modo que Jesús se libre de ellos de acuerdo a Su santa voluntad. Te agradezco, Padre celestial, por Tu amor y por liberarme de todos los sufrimientos que me perseguían; agradezco al Espíritu Santo por haberme quitado el miedo de Satanás y de los espíritus malos. Ahora, Señor Jesús, después de haberme liberado, llena este vacío con Tu Amor, compasión, fe, gentileza, esperanza, humildad, alegría, bondad, misericordia, modestia, paciencia, paz, pureza, seguridad, serenidad, tranquilidad, confianza, verdad, comprensión y sabiduría. Ayúdame, Señor y Rey de mi vida, a caminar en Tu Luz y en Tu Verdad, iluminado por Tu Espíritu Santo, de modo que, juntos podamos alabar, honrar y glorificar al Padre, ahora y siempre, porque Tu, Jesús, eres el Camino, la Verdad y la Vida, que vino para que cada persona tenga vida y la tenga en abundancia. (cfr. Jn 10,10) Te agradezco, Señor, por esas gracias, por haberme curado, restaurando mi vida y liberándome del maligno. Gracias a Ti, Señor, hoy puedo decir que yo soy una persona nueva renacida por la Fuerza del Amor ¡Amén! Adaptación de Diversas oraciones de sanación y liberación - Página 99-102 – Editora Canção Nova P. Vagner Baia



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