Oración de sanación de las heridas de la infancia
- rccrecreo

- hace 4 días
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Padre Amoroso, que tienes misericordia por cada uno de tus hijos,
haz que el Amor del Espíritu Santo y la gracia de tu Hijo, nuestro Señor Jesucristo,
se hagan presentes en mi vida y en la vida de todos los que sufren o han sufrido abandono en su niñez y adolescencia.
Padre, sana las heridas de la infancia y devuélvenos la inocencia.
Enséñanos a perdonar a quienes nos hicieron invisibles en sus vidas, abandonándonos,
y quita de nuestros corazones el dolor de los traumas que la ausencia dejó.
Concédenos la fuerza para superar los miedos de la infancia;
reemplaza nuestros recuerdos dolorosos con tu amor y tu paz.
Ayúdanos a vernos con tus ojos,
a sentirnos valiosos y dignos de tu amor.
Devuélvenos la alegría y el asombro que se apagaron en nuestros rostros,
y envuélvenos con tus brazos de Padre, sanando al niño herido que aún vive en nosotros.
Espíritu Santo, guíanos hacia la sanación y la plenitud,
para que volvamos a confiar más allá de las traiciones sufridas.
Cristo Jesús, que tu Palabra sea bálsamo.
Haz de tu Iglesia un lugar de refugio y sanación para nuestro niño herido,
que ella sea instrumento de la gracia que quieres obrar en nosotros.
Libera la ira provocada por injusticias, malos tratos y ausencias del pasado.
Rompe los ciclos generacionales de dolor y abuso;
restaura nuestra capacidad de amar y de ser amados.
Que, aceptando el poder transformador de tu amor,
sepamos también recibir la ayuda humana y profesional que nos sostenga en el camino.
Perdona nuestras rebeldías,
esas que revelan heridas ocultas,
esas que permanecen en la oscuridad.
Haznos capaces de construir relaciones sanas sin el peso del pasado,
recordando siempre que escuchas nuestras oraciones
y que nuestro dolor toca tu Corazón abierto.
Señor Jesús, sana las heridas que afectan nuestra autoestima.
Quita toda vergüenza y culpa.
Ayúdanos a aceptar nuestra verdadera identidad como hijos amados,
devolviéndonos la capacidad de confiar.
Que podamos abandonar los mecanismos de defensa,
estableciendo límites saludables en nuestras relaciones.
Llena con tu amor los vacíos que dejó el abandono infantil.
Que tu Corazón compasivo nos enseñe el don de la compasión.
Que nuestros procesos de sanación sean luz para otros con heridas semejantes.
Restaura la capacidad de sentir alegría y reír,
recordando que siempre has estado con nosotros en cada prueba.
Renueva nuestras mentes en tu Verdad.
Espíritu Santo, guíanos para reescribir la historia de nuestras vidas.
Ayúdanos a crear nuevos recuerdos que sanen los antiguos.
Que tu amor sea bálsamo en cada área de nuestro ser,
restaurando los años perdidos y liberándonos de toda mentalidad de víctimas.
Enséñanos a amarnos como Tú nos amas,
a confiar en tu tiempo perfecto,
y a ser testigos de la esperanza.
Señor Jesús, gracias por tu poder sanador y tu amor inagotable.
Amén.



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