top of page

S Padre Pío y S. Miguel Arcángel #1

SANTO PADRE PÍO Y SU ESPECIAL

DEVOCIÒN POR SAN MIGUEL

Parte I

Infancia


Desde su infancia, el Padre Pío nutrió un amor verdaderamente especial al Arcángel San Miguel. A lo seis años, cuando pastoreaba las ovejas de su familia, se entretenía haciendo imágenes de arcilla: el niño Jesús, la Virgen, san José y, sobre todo, San Miguel. Con un amigo de su misma edad, Mercurio Scocca, hacía figuritas para el Belén (pesebre), y antes de la Novena de Navidad las colocaban formando una larguísima procesión que terminaba en una gruta hecha en la parte más amplia de la granja de Piana Romana. Evidentemente, abundaban los ángeles y, sin duda, se reservaba un papel especial al Príncipe de los ángeles, custodio del Niño Divino.


Este amor especial al Arcángel se explica por la ayuda que San Miguel daba al pequeño Francisco durante los ataques de los demonios, que, ya entonces, se le presentaban “bajo formas muy obscenas, humanas y sobre todo bestiales”. Como primer Vencedor de Satanás, le tocaba a San Miguel custodiar al “santito” y asistirlo en estos primeros combates contra los demonios.


Entre los personajes celestiales que se le hacían presentes tras estas iniciales y durísimas pruebas, está claro que no podía faltar el Arcángel, siempre dispuesto a consolarlo y acompañarlo a lo largo del camino de santidad que Dios había pensado para él.


Fuente: Muestra fotográfica de Vicenzo Cómodo “La Devoción especial del Padre Pío a San Miguel Arcángel”

 
 
 

Comentarios


© 2021 by Comunidad Piedras Vivas. Proudly created with Wix.com

  • Twitter Classic
  • c-facebook
bottom of page