Sellamiento de nuestro hogares - parte I
- rccrecreo

- hace 2 días
- 4 Min. de lectura
Christus Mansionem Benedicat
“Que Cristo bendiga mi casa”
¿Has visto alguna vez esta serie misteriosa de letras y números sobre una puerta: 20 + C + M + B + 26? Quizás la encontraste en la entrada de una parroquia, en la casa de un vecino o en la tuya propia. Muchos se preguntan qué significa este signo escrito con tiza en la fiesta de la Epifanía. No es una fórmula matemática ni un código secreto: es una tradición cristiana centenaria que expresa un deseo profundo y sencillo: que Cristo bendiga nuestro hogar.

Una tradición que nos abre a la gracia
La Epifanía, también llamada Noche de Reyes o Teofanía, recuerda la visita de los Magos al Niño Jesús. Ellos entraron en la primera casa donde habitó el Salvador y lo reconocieron como Rey, ofreciéndole sus dones. Desde entonces, los cristianos hemos querido que nuestras casas también sean reconocidas como lugares donde Cristo es recibido y honrado.
Por eso, cada 6 de enero, escribimos sobre nuestras puertas: 20 + C + M + B + 26
El “20” y el “26” marcan el año.
Las letras “C, M, B” recuerdan a Caspar, Melchor y Baltasar, los Magos que adoraron al Niño.
Pero también son iniciales de la frase latina: Christus Mansionem Benedicat – “Que Cristo bendiga la casa”.
Los signos “+” representan la cruz, recordando que todo está bajo la señal de Cristo.
Este gesto sencillo es una oración visible: pedimos que Jesús bendiga a quienes viven en la casa, a quienes trabajan en ella y a quienes la visitan.
Del Año Santo a la vida cotidiana
El año pasado vivimos la fuerza del Año Santo, con la apertura de la Puerta Santa como signo de reconciliación y misericordia. Esa puerta nos recordaba que Cristo es siempre la Puerta abierta hacia la salvación.
Hoy, concluido ese tiempo jubilar, seguimos sellando nuestras puertas para decir: la gracia que recibimos en la Iglesia se prolonga en nuestra vida diaria. Cada vez que entramos o salimos de casa, el signo sobre la puerta nos recuerda que estamos bajo la protección de Dios.
El Papa Francisco nos dijo a la Renovación Carismática: “El Bautismo en el Espíritu Santo es lo que ustedes tienen para ofrecer a toda la Iglesia”. Esa gracia es la que nos sostiene y nos hace capaces de vencer el miedo, la soledad y las dificultades. Por eso este año lo vivimos bajo el lema: “Con tu gracia somos más que vencedores”.
La familia, iglesia doméstica
La familia es la primera comunidad de fe, la “iglesia doméstica”. San Juan Pablo II decía: “La familia es el camino de la Iglesia”. Y el Papa Francisco nos recuerda: “El hogar es la primera escuela de oración”.
Sellar nuestras puertas es reconocer que nuestro hogar es un santuario:
Un lugar donde se aprende y se vive el Evangelio.
Donde se experimenta la misericordia y la reconciliación.
Donde se comparte la mesa y la oración.
Cada vez que cruzamos el umbral, el signo nos recuerda que Cristo habita en nuestra casa y que estamos llamados a ser testigos de su amor en lo cotidiano.
Cómo realizar el rito
Tomar una tiza (bendecida si es posible).
Escribir sobre la entrada: 20 + C + M + B + 26.
Rezar juntos una breve oración:
“Señor Jesús, bendice esta casa y a quienes habitan en ella. Que tu gracia nos haga más que vencedores, bajo tu protección y la guía del Espíritu Santo. Que quienes entren aquí encuentren paz, consuelo y alegría. Amén.”
Este gesto puede acompañarse con cantos, incienso, agua bendita o simplemente con el silencio reverente de la familia reunida. Lo importante es que sea un acto de fe y confianza.
Una tradición que nos fortalece
El sellamiento de los hogares en la Epifanía es más que un gesto externo: es una manera concreta de comenzar el año consagrando nuestra vida y nuestra familia a Dios.
Santa Teresa de Lisieux decía: “Jesús no necesita grandes cosas, solo nuestra confianza”. Al marcar nuestras puertas, confiamos en que Él habita en nuestra casa, bendice nuestras alegrías y acompaña nuestras luchas.
Bendiciendo la tiza.
(si no ha sido bendecida por un sacerdote)
V. Nuestro auxilio es el nombre del Señor:
R. Que hizo el cielo y la tierra.
V. El Señor velará por tu salida y tu entrada:
R. Desde ahora y para siempre. Dejanos rezar.
Dios amoroso, bendice esta tiza que has creado, para que pueda ser útil para tu pueblo; y conceda que a través de la invocación de su Santísimo Nombre, nosotros, que la usamos con fe, escribamos en la puerta de nuestro hogar los nombres de sus santos Gaspar, Melchor y Baltazar, puedan recibir salud del cuerpo y protección del alma para todos. que habitan o visitan nuestra casa; a través de Jesucristo nuestro Señor. Amén.
Invitación
Este 6 de enero, al escribir sobre nuestras puertas 20 + C + M + B + 26, proclamemos con fe: “Con tu gracia somos más que vencedores”. Que cada hogar de nuestra comunidad sea signo vivo de la presencia de Cristo, y que cada familia se convierta en un pequeño santuario donde el Espíritu Santo renueva su Bautismo y nos hace testigos de esperanza.
Comunidad Piedras Vivas
ver Parte II - Propuestas oracionales para el sellamiento de los hogares.



Comentarios