ORACIÓN EN TIEMPOS DE DESOLACIÓN
- rccrecreo

- hace 2 minutos
- 2 Min. de lectura
De un hombre que sabe que Dios lo espera y no tiene fuerzas para volver

Señor, no sé bien cómo empezar.
Las palabras de oración se me fueron en algún momento que ya no recuerdo.
Sé que te abandoné.
No lo digo para castigarme.
Lo digo porque es verdad y porque Tú ya lo sabés.
Lo que sí sé es que mi corazón te guarda.
No sé cómo explicarlo,
pero en medio de todo este peso,
en medio de esta tristeza que se coló sin pedir permiso,
algo adentro mío todavía sabe tu nombre.
No tengo el espíritu de Job.
No tengo su rectitud ni su paciencia.
Tengo sus preguntas sin respuesta
y su silencio y a veces su rabia.
Pero también tengo esto:
que estoy aquí, hablándote,
aunque no me salgan las palabras mas correctas.
Espíritu Santo,
Tú eres Aquel que gime en nosotros cuando no sabemos qué pedir (Rom 8,26),
En este presente oscuro, gime por mí.
Haz Tú la oración, la que yo no puedo hacer.
Coloca en mis labios lo que mi corazón no encuentra.
Señor Jesús, no te pido que quites la oscuridad todavía.
Te pido que entres en ella.
Que estés donde estoy.
Que el peso que cargo lo cargues Tú también,
porque eres mi Buen Pastor,
aquel que lleva los corderos en brazos y guía suavemente a las que están cansados. (Is 40,11)
No tengo fuerzas para volver.
Pero si Tú vienes, no hace falta que vuelva.
Porque ya estarías aquí.
María, Madre el amor fiel que aprendiste a guardar todo en el corazón
cuando nada tenía sentido,
guarda también este momento mío.
Preséntalo a Tu Hijo.
Señor, no me rendiré.
No porque sea fuerte.
Sino porque Tú eres fiel aunque yo no lo sea.
Amén.



Comentarios